Enrique de Anjou 1154 - 1189


Enrique de Anjou se convirtió en Enrique II, el primer rey Plantagenet de Inglaterra, en 1154. Con sus tierras en Francia, llegó a ser uno de los emperadores más poderosos de Europa.

Enrique de Anjou era el nieto de Guillermo el Conquistador. Su madre Matilde era la viuda del santo emperador romano Enrique V, que había muerto en 1125. Ella era la hija de Enrique I de Inglaterra, quien la nombró heredera después de que sus hijos murieran.

Enrique I quería fortalecer su poder sobre Normandía, así que en 1128 hizo que Matilde se casara con el conde Geoffrey de Anjou, en Francia.

En el año 1127, Enrique había forzado a los nobles ingleses a aceptar una mujer como heredera de los tronos de Inglaterra y Normandía, pero ellos estaban disgustados de que Matilde se hubiera esposado dentro de una casa real francesa.

Cuando Enrique murió, en 1135, la iglesia y la nobleza se dividieron y la mayoría mostraron su apoyo por el primo de Matilde, Esteban, para que se convirtiera en rey. Comenzó una guerra civil en 1139 pero al final, Esteban permaneció como rey. Más adelante fue forzado a nombrar a Matilde y al hijo de Geoffrey, Enroque de Anjou, como uno de sus herederos.

Cuando Enrique de Anjou se convirtió en Enrique II de Inglaterra, a la edad de 21 años, heredó las provincias francesas de Anjou, Maine y Touraine de su padre; y Normandía y Bretaña, de su madre. En 1152, se casó con Leonor, la esposa abandonada del rey Francés Luis VII, ganando asó el poder sobre Aquitania. Como resultado de ésto, él gobernó Inglaterra y dos tercios de Francia.

Enrique y Becket


Enrique era un gobernante con mucha energía y viajaba constantemente por su reino. Era muy bien educado y culto, y su corte en Chinon, Francia, era visitada por muchos eruditos y trovadores (juglares).

Enrique tenía gran control sobre sus nobles, mejoró las leyes de Inglaterra y forzó a los escoceses y a los galeses a obedecerle. Cuando los nobles normandos tomaron el control de Irlanda, él los dominó y se nombró rey de Irlanda, en 1172.

Enrique escogía ministros idóneos, entre los cuales se encontraba Tomás Becket, que se convirtió en su canciller. Cuando Enrique lo nombró arzobispo de Canterbury, Becket comenzó a defender los derechos de la iglesia.

Después de dos años de discusiones, se dice que Enrique exclamó: "¿Quién me liberará de este sacerdote turbulento?". Cuatro caballeros tomaron al pie de la letra sus palabras y dieron muerte a Becket. Posteriormente, Enrique tuvo un castigo por este crimen.

El imperio de Enrique fue un bien familiar, no una nación, y planeaba dividirla entre sus cuatro hijos. Los hijos discutieron sobre esta situación y después se rebelaron contra él. Dos de ellos murieron, dejando a Ricardo (Corazón de León) y a Juan.

Ricardo se convirtió en rey de Ingalterra en 1189 sintiendo que su vida había sido un fracaso. Después de su muerte, sus hijos perdieron la mayor parte de sus tierras en Francia y la nueva orden que Enrique había construido en Ingalterra pronto se desintegró.

Vida en el castillo


Los castillos eran grandes edificaciones en donde hacia frío y entraba el viento. Eran fortalezas militares que también albergaban a los soldados y los sirvientes del rey. Pronto, las ciudades crecieron afuera de los muros del castillo.

En los aposentos del gran señor, los sirvientes de la dama vivían en la habitación más alta, donde se guardaban la lencería y las ropas. Bajo esta habitación estaba la alcoba principal, donde dormían el señor y su dama. Debajo de esta habitación estaba el solar, que era la sala del señor, y en el primer piso estaban el gran salón y un cuarto de seguridad para las armas del propietario, el dinero y los bienes de valor.



OTROS DATOS:

Enrique II (1133-1189) era un hombre de gran sentido del humor, pero también tenía temperamento violento. Gracias a su forme gobierno, trajo consigo un período de paz y prosperidad a Inglaterra y Francia.



El matrimonio de Leonor de Aquitana con Luis VII de Francia fue anulado porque no tuvieron hijos. Después se convirtió en la esposa de Enrique II.



Tomás Becket (1118-1170), canciller de Enrique, se convirtió en arzobispo de Canterbury en 1162. A menido se oponía al rey y en 1170 fue asesinado en la catedral de Canterbury (segunda imagen). Este fue un error del cual Enrique tuvo que arrepentirse.





Enrique gobernó sobre una zona de Francia mas amplia de lo que gobernó Luis VII. También gobernó Inglaterra, y finalmente extendió su influencia a Gales, Escocia e Irlanda.



Leonor de Aquitana murió en 1204. Su tumba en la iglesia de la abadía de Frontrevault, al occidente de Francia, yace al lado de la de uno de sus hijos, Ricardo I, y su esposo, Enrique II, que murió en 1189, yace cerca de su tumba.



Después del asesinato de Becket, el Papa exigió que Enrique pagara una penitencia y fuera flagelado. Así se hizo, y Enrique Expresó su remordimiento. Posteriormente fue perdonado.


Bibliografía:

Enciclopedia de Historia Universal. Una Publicación de KINGSIFHER. Edición especial para Periódicos Asociados Ltda.

https://www.britannica.com

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Oleh

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