La Inglaterra de los Tudor en el Renacimiento 1485 - 1603


Durante el período Tudor, Inglaterra se hizo grande y poderosa, se deshizo de la pasada influencia de Roma y sembró las semillas para un futuro imperial.

Los Tudor, una familia galesa, llegaron al poder tras la confusión de una larga guerra civil, Las Guerras de las Rosas (1455-1485). El primer rey Tudor, Enrique VII, prohibió los ejércitos privados y doblegó a los lores que se le opusieron. Fortaleció y enriqueció tanto a la corona como a Inglaterra.

En 1509, cuando el joven Enrique se volvió rey, Inglaterra era una importante potencia de Europa. Enrique se casó Catalina de Aragón, hija de los españoles Fernando y Isabel, y duró 15 años como un gobernante en busca de los placeres del estilo renacentista, mientras Tomás Wolsey gobernaba.

Tras las guerras contra Francia y Escocia en 1513, Enrique se preocupó más por la política. Él y Catalina tan sólo tenían una hija, María, y Enrique quería un heredero varón, así que pidió permiso al Papa para divorciarse de Catalina. El permiso le fue negado.

En esta época eran comunes las nuevas ideas religiosas y las exigencias para que la iglesia se reformara, así que Enrique se separó de Roma. Él se proclamó líder de la iglesia de Inglaterra en 1534, se divorció de Catalina y cerró monasterios, vendiendo las tierras con el fin de pagar por las guerras en otras regiones.

Enrique se casó seis veces y durante su reinado fortaleció el control inglés sobre Gales e Irlanda, estableció un gran ejército naval y planeó varios viajes coloniales y comerciales. Fue sucedido en 1547 por su único hijo, Eduardo VI (1537-1553), quien murió a la edad de 16 años. Durante su reinado, la iglesia de Inglaterra se fortaleció. Fue sucedido por su media hermana, María I (1516-1558), la hija mayor de Enrique, que reinó durante cinco años y trató de restaurar el catolicismo.

Los primeros Isabelinos


Cuando María murió, su hermana Isabel I subió al trono. Isabel era popular e inteligente. Rehusó casarse y tomó sus propias decisiones. María, la reina católica de los escoceses, prima de Isabel, fue encontrada culpable de conspirar contra ella; sin embargo, Isabel no sucumbió, durante varios años, ante la presión de ejecutarla.

Isabel ayudó a los protestantes europeos y envió piratas ingleses contra los barcos y las colonias españolas. Llevó a cabo una tregua entre los católicos y los protestantes ingleses y libró una guerra contra España, en la que derrotó a la armada española.

Inglaterra comenzó a desarrollar viajes por mar y, en casa, crecieron las industrias y la economía. Esta era la época de Shakespeare, cuando florecieron la cultura y las sociedades inglesas, situación que preparó el terreno para un período inglés de grandeza imperial.

Disolución de los monasterios




Entre los años 1536 y 1540, Enrique cerró 800 monasterios, dejando en la calle a diez mil monjes y monjas, y vendía o regalaba sus tierras. Él hizo esto para romper el poder de Roma en Inglaterra y para adquirir dinero. Fundó la iglesia protestante de Inglaterra, aunque no era un protestante apasionado. El protestantismo realmente se desarrolló durante el gobierno de Isabel I.

María, reina de los escoceses, 1542-1587


María Estuardo se convirtió en la Reina de Escocia en 1542, cuando tan sólo tenía una semana de nacida. Su padre, Jacobo V, era sobrino de Enrique VIII y esto motivó a la católica María a reclamar el trono inglés. Ella había sido educada en Francia y se había casado con el heredero al trono francés en 1558.



Después de la muerte de su esposo, en 1560, María volvió a Escocia, donde no era muy popular. Ella abdicó y se trasladó a Inglaterra, en 1568. María disentía de Isabel y por ello se involucró en conspiraciones y fue llevada a prisión, al castillo Fotheringay, lugar en el cual fue ejecutada en 1587, acusada de traición.

OTROS DATOS:

Isabel I se hizo reina de Inglaterra e Irlanda en 1558. Gobernó durante 45 años y, debido a su influencia activa en el gobierno, Inglaterra atravesó un período de estabilidad, así como de expansión cultural y economía.



Enrique VIII reconstruyó la marina inglesa y su orgullo era la nave Mary Rose. En 1536, fue a verla zarpar en el puerto de Solent. Sin embargo, el equilibrio de la nave fue afectado por 700 marinos que se encontraban sobre cubierta, lo cual hizo que se volteara y se hundiera.



Enrique Tudor llegó al poder al final de las Guerras de las Rosas.



Enrique VIII era un gobernante firme que trajo muchos cambios a Inglaterra.



Enrique VIII amaba los banquetes. Él era bien educado, tocaba diferentes instrumentos musicales y escribía canciones. También disfrutaba las discusiones sobre religión, arte y política.


Bibliografía:

Enciclopedia de Historia Universal. Una Publicación de KINGSIFHER. Edición especial para Periódicos Asociados Ltda.

https://www.britannica.com

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Oleh

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