Japón en su aislamiento 1603 - 1716


Los shogunes Tokugawa trajeron estabilidad a Japón después de años de caos. temerosos de las influencias disruptivas de los extranjeros, sellaron Japón al mundo exterior.

En 1603, Tokugawa Ieyasu, líder de la familia japonesa más importante, se convirtió en shogún de Japón, principalmente por su fuerza militar y maniobras políticas. Estableció su gobierno en Edo, que más adelante se convirtió en Tokio, y comenzó a cambiar lo que hasta ese entonces había sido una pequeña villa de pescadores, en una enorme ciudad-fortaleza. Desde Edo gobernó casi todos los asuntos del país. Ieyasu se retiró en 1605, pero continuó controlando el gobierno hasta que murió, en 1616.

Después de 150 años de interrupciones y guerras civiles entre los daymos rivales (los señores), la familia Tokugawa tomó las riendas de la nación, expulsó a los problemáticos daynmos y restringió la influencia extranjera. Desde 1540, los mercaderes europeos y los sacerdotes católicos de España y Portugal visitaban Japón. Nagasaki, al sur, gobernada por un rebelde daymo, se había convertido en una base aislada para ellos.

Los "demonios extranjeros" alarmaron a los gobernantes Tokugawa, quienes pensaron que los extraños visitantes querían introducir ideas perturbadoras y dividir de nuevo al país. Los extranjeros en realidad cambiaron las ideas de la gente alrededor de Nagasaki. Tokugawa Iemitsu, quien más adelante más adelante se convirtió en shogún, persiguió a los recién convertidos japoneses cristianos, cuando se rebelaron en 1637. Él hizo que asesinaran a 37 mil y exterminó su religión.

Japón prospera


Tras la rebelión de los cristianos japoneses en Nagasaki, tan sólo se les permitió el acceso a Japón a algunos comerciantes holandeses y chinos. La gente japonesa no tenía permiso de salir al extranjero, y los japoneses que vivían fuera del país no podían retornar. Los sacerdotes cristianos tenían orden de irse o de lo contrario serían asesinados; sus iglesias fueron destruidas. Los cristianos japoneses fueron ejecutados. La vida se convirtió en un régimen regulado y ordenado, y el país fue sellado para mantenerse alejado de la influencia extranjera.

El gobierno de Tokugawa le confirió a Japón casi 250 años de paz. Japón se hizo próspero porque se manejaba como un sólo país. Los comerciantes y los granjeros eran motivados a expandir sus negocios, mientras que los nobles tradicionales y los guerreros samuráis perdieron sus posesiones y empobrecieron.

Tal como sucedía en Europa, Japón estaba cambiando, de ser una sociedad feudal a convertirse en una economía comercial. Las ciudades y las poblaciones crecieron en tamaño y la población se expandió en gran medida durante los siglos XVII y XVIII. Aunque la sociedad japonesa aún mantenía estrictas reglas de conducta, la población se tornaba más educada.

Se presentaron algunos inconvenientes para el crecimiento de Japón durante este período. en 1684, el quinto shogún Tokugawa, Tsunayoshi, introdujo algunas reformas inspiradas en eruditos budistas. Tales reformas no fueron muy populares. En 1703, la capital, Edo (hoy Tokio) fue destruida por un terremoto y un incendio. A pesar de ello, en 1716, un shogún reformistas, Yshimune, asumió el poder y el aislamiento de Japón al resto del mundo se comenzó a romper.

OTROS DATOS:

Japón es un país fértil y populoso, con muchos valles y llanuras separadas por montañas. Estos extremos geográficos hicieron difícil la unificación durante este período.


Las tradiciones religiosas shinto permanecieron muy arraigadas durante el gobierno de los Tokugawa, aunque el papel de los templos en la política y la economía había disminuido.



Hubo avances técnicos y culturales importantes en Japón durante esta época. No obstante, debido a que Japón tenía una política de "puerta cerrada" respecto a los extranjeros, tales avances no se observaron en el mundo exterior. Estas exquisitas figuras de porcelana japonesas datan de este período.



El castillo Nijo, en Kyoto, fue construido en el siglo XVII por Tokugawa Bakufu, embajador del emperador. Aunque el emperador no tenía mucho poder por aquella época, aún era importante para los shogunes mantener los lazos de amistad con él.



La lucha de sumo data de 1624, cuando fue fomentada como alternativa a los samuráis, quienes se mataban entre sí. Los luchadores eran seleccionados desde jóvenes y se entrenaban durante muchos años.



A los holandeses se les permitió ocupar la isla de Deshima, en la bahía de Nagasaki, como base comercial. A algunos barcos se les dejaba atracar cada año con el fin de intercambiar objetos extranjeros por sedas japonesas y otros productos. Los holandeses no podían ingresar continuamente a Japón.



El templo Tosho-gu, en Nikko, fue construido en el siglo XVII. Fue dedicado a Ieyasu quien, tras su muerte, fue visto como un santo.


Bibliografía:

Enciclopedia de Historia Universal. Una Publicación de KINGSIFHER. Edición especial para Periódicos Asociados Ltda.

https://www.britannica.com

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Oleh

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