Las guerras de religión francesas en el Renacimiento 1562 - 1600


La difusión de la fe protestante acarreó problemas en algunas partes de Europa. Sin embargo, en ningún lugar hubo más problemas que en Francia, que sufrió de 36 años de sangrientas guerras civiles.

Muchos franceses se habían convertido en calvinistas protestantes. La mayoría permaneció católica, pero los protestantes (llamados hugonotes) tenían mucha influencia, dado que muchos eran prósperos mercaderes y artesanos. En principio, los hugonotes eran tolerados, pero la nobleza (especialmente la familia católica Guisa) y las potencias extranjeras, quienes competían por el poder, complicaron mucho las cosas.

En 1560, el nuevo rey, Carlos IX, tan sólo tenía 10 años de edad. El país era gobernado por su madre, Catalina de Médicis, quien apoyaba a los católicos. En 1562, los católicos Guisa masacraron a numerosos hugonotes. Durante los siguientes 36 años, se llevó a cabo una serie de guerras civiles.

En 1572, Catalina planeó otra masacre contra los hugonotes líderes y, el día de San Bartolomé, se asesinó a por lo menos 20 mil personas en toda Francia. Las personas más moderadas estaban aterradas por esta sangrienta masacre, y el conflicto se incrementó entre los extremistas y los moderados, así como entre los católicos y los hugonotes.

En 1574, Enrique III, otro de los hijos Catalina de Médicis, se convirtió en rey de Francia. Él también estaba influenciado por su madre y la guerra civil continuó. En 1576, Enrique realizó un acuerdo entre todas las partes. Dicho acuerdo se conoce como el "Edicto de Beaulieu", pero no pudo detener el caos.

La guerra de los tres Enriques


El mismo año del Edicto de Beaulieu se conformó un grupo católico extremista, liderado por Enrique de Guisa, con el fin de ponerse de acuerdo, lo cual incrementó las dificultades religiosas. Los católicos, aliados con España y otros países católicos, trataron de evitar que el hugonote Enrique de Navarra heredara el trono. Esto inició la guerra de los tres Enriques, que involucró al rey Enrique III, al hugonote Enrique de Navarra y al católico Enrique de Guisa.

Enrique III perdió el control y se inició la guerra. Enrique de Guisa trató de apoderarse del trono y, en 1585, extermino por completo la religión protestante. En 1589, Enrique III hizo asesinar a Enrique de Guisa. No obstante, Enrique III fue luego asesinado por un monje fanático. Enrique de Navarra se convirtió en el rey IV de Francia y, para calmar las cosas, decidió convertirse al catolicismo en 1593.

Las guerras hugonotes finalmente finalizaron en 1598 con el "Edicto de Nante", que permitía la libertad de credo y la igualdad para todos. Habrían de llegar nuevas dificultades en el siglo XVII. Sin embargo, en los años 1680, muchos hugonotes salieron de Francia por su propia seguridad.

OTROS DATOS:

En Francia y en el resto de Europa, era común que los protestantes fueran acusados de herejía. La pena por este crimen era usualmente ser quemado vivo en una hoguera. El alma del hereje supuestamente se quemaba también, y era enviada directamente al infierno.



Varios de los hugonotes eran habilidosos artesanos, gente de la ciudad y ciudadanos educados. Para Francia era importante conservarlos, dado que éstos administraban muchas industrias y profesiones. Finalmente después de 1685, muchos de ellos abandonaron Francia y fueron a otros países o colonias, llevándose consigo sus habilidades y su riqueza.



Catalina de Médicis (1519-1589) era hija de Lorenzo de Médicis y esposa de Enrique II de Francia. Ella gobernó Francia como regente para su joven hijo, Carlos IX.



Enrique de Navarra, protestante, se casó dentro de la familia real Valois, pero fue puesto en prisión por los católicos. Finalmente, se convirtió en Enrique IV y gobernó de 1589 a 1610.



En 1598, Enrique IV de Francia firmó el "Edicto de Nantes", que garantizaba a los hugonotes libertad de culto y un lugar en la sociedad francesa. Esto acabó con las guerras de religión francesas.



En 1572, Enrique de Guisa persuadió a Catalina de Médicis para que permitiera el asesinato de un almirante hugonote. En los eventos que siguieron, varios miles de hugonotes fueron asesinados.


Artículos relacionados

Las guerras de religión francesas en el Renacimiento 1562 - 1600
4/ 5
Oleh

Suscríbete via email

¿Te gustó el artículo? Suscríbete para recibir las actualizaciones en tu correo electrónico.