Rusia en el Renacimiento 1462 - 1613


Durante este período, Rusia pasó de ser una colección de pequeños principados a convertirse en un gran país. Su aislamiento llegó a su fin, lo que le permitió jugar un papel importante en la historia.

Después del declive de Kiev, alrededor del año 1060, Rusia sobrevivió a una variedad de pequeños principados separados, tales como Nóvgorod, Smolensk, Kiev y Vladimír. Esta situación cambió de repente cuando los mongoles, bajo el mandato de Batu Khan, invadieron en 1238. Éstos incendiaron Moscú y arruinaron Kiev.

El kahnato de la Horda de Oro (o los tártaros) dominaba Rusia y exigía tributos de dinero y soldados. Rusia cooperó con ellos para evitarse problemas. En el siglo XIV, Kiev fue absorbida por Lituania durante un tiempo. en 1263, Moscú tenía un nuevo gobernante, el príncipe Daniel, quien gradualmente expandió sus territorios.

Lentamente Moscú comenzó a dominar a los demás estados rusos. En 1380, los moscovitas derrotaron a la Horda de Oro, aunque los tártaros siguieron saqueando Moscú y exigiendo tributo hasta 1480, cuando Iván III los derrotó. Ivan II, o Iván el Grande, subió al trono de Moscú en 1562. Él expandió Moscú y le dio un sentimiento de orgullo, introdujo un código legal y se declaró a sí mismo "gobernante de toda Rusia". En 1472 se casó son Sofía, sobrina del última emperador bizantino, se nombró a sí mismo protector de la iglesia ortodoxa de oriente y llegó a referirse a Moscú como "la tercera Roma".

En 1480, Iván III tenía a Nóvgorod y otras ciudades bajo su control. Reconstruyó la famosa ciudadela Kremlin de Moscú. Cuando murió, en 1505, fue reemplazado por su hijo Vasili, que gobernó hasta 1533. A su vez, Vasili fue sucedido por Iván IV, su hijo de tres años de edad.

Iván el Terrible


Iván IV o Iván el Terrible fue el gran príncipe de Moscú entre 1533 y 1584. Fue coronado como el primer zar (emperador) en 1547. Su dura crianza le dejó un carácter violento e impredecible, pero su sobrenombre tenía que ver más con el hecho de inspirar miedo que conque fuera terrible.

Mejoró el sistema legal y reformó los vínculos comerciales con Inglaterra y otros países de Europa. Hasta ese momento, Rusia había estado aislada. Arrebató Kazán y Astracán de manos de los tártaros y llegó hasta Siberia. Iván redujo el poder de los boyars (la nobleza) gracias a que estableció un nuevo tipo de policía secreta con el fin de controlar el país de manera más eficiente.

Sentó las bases para el futuro y estableció un control central muy fuerte por parte de los zares. en 1581, en un ataque de ira, de forma necia asesinó a su hijo heredero Iván, así que fue secedido por su segundo hijo, Fyodor, quien era mentalmente inestable.

Los zares de Romanov


Cuando Iván IV falleció, en 1584, Boris Gudunov gobernó como representante hasta que Fyodor murió en 1598. Boris se nombró a sí mismo zar, contra la gran oposición de los nobles. Promovió el comercio exterior y derrotó a los suecos, quienes intentaban invadir Rusia. Sin embargo murió en 1605 y Rusia inició ocho años de guerra civil dado que las fuerzas rivales peleaban por el trono. Finalmente, Iván IV, sobrino en segundo grado de Mikhail Romanov (1596-1645), subió al trono en 1613. Fue zar durante 30 años y fundó la dinastía Romanov, la cual lideró hasta 1917.

OTROS DATOS:

La catedral de San Basilio en Moscú fue construida entre 1555 y 1560 para celebrar las victorias de Iván IV, en Kazán y Astracán. En oriente, se convirtió en un importante centro de la fe ortodoxa.



Iván III era el gobernante de toda Rusia. Subió al trono en Moscú en 1462 y convirtió a Moscú en su capital. Cuando murió, en 1505, había puesto a Rusia en un nuevo camino.



Iván III adoptó el símbolo de Bizancio, que exhibía un águila de doble cabeza como emblema. Tanto Bizancio como Rusia miraban el oriente y al occidente, respectivamente.



Los boyars de Rusia habían sido independientes del control central hasta que Iván el Terrible los puso bajo su control. Luego, se unieron al creciente mercado de pieles, madera y otras materias primas, provenientes de occidente.



Iván IV era un firme gobernante, quien verdaderamente puso en el camino correcto la expansión de Rusia. Conocido como Iván el Terrible, fue un personaje formidable.



Iván el Terrible visitó la silla del patriarca de la iglesia ortodoxa rusa en Zagorsk con el fin de hacerse ungir y confirmar como cabeza de la iglesia ortodoxa.



El Kremlin estaba en el centro de Moscú. Parecía un fuerte y muchos palacios, iglesias y catedrales se construyeron dentro del amparo de sus muros por Iván III. Se convirtió en símbolo del poder centralizado de los zares.


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Oleh

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