China: la dinastía Qing 1644 - 1770


La dinastía Qing fue fundada por los manchúes, un pueblo siberiano que vivía en Manchuria. La dinastía Qing gobernó China de 1644 a 1911.

La dinastía de emperadores Ming gobernó China desde 1368. Sin embargo, los altos impuestos hicieron su gobierno muy impopular y se generaron rebeliones en todo el país. El último emperador Ming, Chongzhen, se ahorcó después de que las fuerzas rebeldes de campesinos ocuparan su capital, Pekín.

En la confusión que siguió, el líder Manchú, Dorgon, dirigió un ejército hacia el sur de su tierra natal, Manchuria. Ocupó Pekín e inició la dinastía Qing (que quiere decir "puro"). Su sobrino Shunzhi fue el primer emperador Qing. La resistencia de los manchúes continuó en las provincias al sur de China y pasaron 40 años antes de que toda China se sometiera a su dominio.

Los manchúes vivían aislados de los chinos, en áreas cerradas. El matrimonio entre los chinos y los manchúes era prohibido. Los hombres chinos debían dejarse crecer el pelo y hacerse una trenza para demostrar que eran inferiores a los manchúes. No obstante, tanto los chinos como los manchúes fueron empleados como sirvientes civiles para administrar el imperio. A medida que el tiempo transcurría, los manchúes adoptaron las costumbres chinas. De esta forma, fueron aceptados fácilmente. Eran muy pocos, así que debían cuidarse de no excederse en el tratamiento hacia los chinos. trajeron nueva vida y eficiencia al país sin perturbar las costumbres de la nación.

Un imperio rico y poderoso

Al principio, China prosperó durante el gobierno de los Qing. El imperio creció y se incrementó el comercio, particularmente con Europa. La seda y la porcelana chinas eran las más finas del mundo y sus productos en algodón eran baratos y de gran calidad. Grandes cantidades de té chino se vendían en el extranjero cuando se puso de moda beber té en Europa, durante el siglo XVIII.

El imperio se hizo tan rico y poderoso que sus gobernantes se daban el lujo de tratar al resto del mundo con desdén Durante el gobierno del emperador Kangxi (1661-1722), los comerciantes extranjeros eran obligados a arrodillarse cuando se les impartían órdenes.

Los manchúes también empujaron a varias naciones a la condición de vasallos, incluyendo al Tíbet, Annam (actualmente Vietnam), Burma, Mongolia y Turkestán, lo cual convirtió al imperio chino en el más grande del mundo en esa época. Llegaron a un acuerdo con los rusos respecto a las tierras y el comercio.

Anteriormente se presentaron algunas rebeliones en el sur de China entre minorías étnicas, quienes protestaban contra los chinos que se desplazaban a sus regiones. Pero, en general, el período Qing trajo paz, prosperidad y seguridad a China. La población creció de manera dramática, de 100 millones en 1650, a 300 millones en 1800, y los pueblos Han chinos se difundieron por el occidente y el suroccidente de China. no obstante, a finales del siglo XVIII, comenzaron la corrupción y el declive.

OTROS DATOS:

Las grandes casas y los jardines ornamentales de la clases superior de los chinos Wing se representaban en este mural Coromandel en paneles de ébano, fabricado en 1672.



Los manchúes vinieron a conquistar China provenientes de las tierras del norte de la gran muralla. Durante el período manchú, el tamaño de la población de China creció y los problemáticos mongoles fueron finalmente derrotados.



Este broche con una flor de oro de formas intrincadas fue hecho durante el período manchú en China. El diseño es típico de muchos de los productos finos de la época, que se exportaban hacia el resto del mundo.



Tíbet (Xizang) era gobernada por un líder budista llamado Dalai Lama. El tercer Dalai Lama reconstruyó el monasterio Potala, en Lhasa, la capital, y lo convirtió en su lugar de residencia en 1645. Los Dalai Lama estuvieron bajo la influencia de los mongoles, pero a mediados del siglo XVIII, el Tíbet hacia parte del imperio chino.



Este jarrón de porcelana barnizado de finales del siglo XVII imita la forma y el diseño de las vasijas rituales en bronce de la antigua China Shang.



La industria de la seda china empleaba miles de personas, especialmente mujeres, para hilar la seda y convertirla en tela, con la ayuda de un telar. La tela de seda se fabricaba para usarla en China y para exportarla a Europa. El algodón también se importaba y luego se convertía en tela para su exportación. Los tejedores del puerto de Su-Chou eran particularmente conocidos por sus habilidades.


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Oleh

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