El comercio con China en el siglo XVIII 1700 - 1830


El comercio con China era rentable, aunque el gobierno de allí no quería que se introdujeran las influencias 'bárbaras'. Los comerciantes europeos buscaron otras formas de comercio.

A través del siglo XVIII, la seda china, el algodón, el té y los artículos en laca y porcelana eran altamente apreciados en Europa, pero eran costosos y no había mucha oferta. Los mercaderes de Portugal, Gran Bretaña, Italia y Holanda trataron de expandir el comercio con China. No obstante, los poderosos emperadores chinos, que controlaban todos los contactos entre la gente y los extranjeros, simplemente no estaban interesados. Qianlong, que duró 60 años de emperador, era un erudito y un tradicionalista que no tenía tiempo para los bárbaros'.

El problema para los europeos era que tenían que pagar por todo con plata, pues a los comerciantes chinos no se les permitía intercambiar mercancía china por mercancía extranjera. Adicionalmente, a los europeos sólo se les permitía llevar a cabo sus relaciones comerciales en Guangzhou (Cantón), donde se protegían en fábricas’ (bodegas fortificadas), y comerciaban a través de intermediarios chinos.

Los comerciantes europeos eran muy competitivos y luchaban por obtener la mejor mercancía china y enviarla de vuelta a casa, en Europa, tan pronto como fuera posible para lograr los mejores precios.

El comercio de Opio



Pronto, los comerciantes europeos buscaron otras formas de negociar. El opio había sido usado durante largo tiempo en China con propósitos medicinales y los mercaderes formaron vínculos con los expendedores de drogas chinos, a quienes les vendían grandes cantidades de opio (5 mil) barriles por año, en 1820), provenientes de países tales como Burma. A cambio, recibían preciosa mercancía china para llevar a Europa. Ese comercio creció de forma sostenida a finales del siglo XVIII y el gobierno Qing trató de detenerlo. En la década de 1830, el uso del opio ya se había difundido en toda China, lo cual hacía que la gente fuera perezosa y causaba un perjuicio a la sociedad y la economía, lo cual tuvo un alto costo para China.

La dinastía Qing



Los emperadores Qing no estaban muy entusiasmados en desarrollar relaciones comerciales, debido a que tenían problemas más urgentes en casa. Los años de paz y prosperidad habían llevado a un crecimiento de la población (400 millones en 1800) y ahora se presentaba escasez de comida. Los impuestos eran altos, la corrupción estaba creciendo y la población se trasladaba de un sitio a otro. Los Qing eran muy conservadores, distantes y obstinados. Como resultado, se presentaron protestas e insurrecciones, a menudo organizadas por sociedades secretas con ambiciones políticas.

La secta del Loto Blanco organizó una rebelión de campesinos que duró de 1795 a 1804. El efecto de esta situación fue el de debilitar el respeto del pueblo por la dinastía Qing. Los extranjeros, como los rusos, los japoneses, los tibetanos y otras minorías étnicas, así como los europeos en sus veleros y cañoneros, roían los bordes de China.

Intervención europea

Los emperadores Qing llegaron a pensar que China era el centro del mundo. Describían a su país como 'el reino central, rodeado por bárbaros'. Cuando un embajador británico, lord Macartney, viajó a Pekín en 1793, el emperador Qianlong rehusó discutir las relaciones comerciales. A partir de ese momento, los extranjeros decidieron hacer las cosas a su manera utilizando otros métodos, y de esa forma se incrementó el comercio del opio. En 1800, para muchos chinos, había aspectos de la vida que eran opresivos y el opio, que se fumaba como el tabaco, les suministraba un escape.

Cuando en 1839 los chinos trataron de detener el comercio, los británicos se fueron a la guerra. Incluso, el control de los chinos sobre el suministro mundial de té casi llega su final. Durante la década de 1830, el inglés Robert Fortune robó varias plantas de té en uno de sus viajes por la China. Lo llevó a India e inició plantaciones allí.

OTROS DATOS:

Qianlong (1711-1795) gobernó China durante 60 años, a partir de 1735. Era emperador y filósofo gue apoyaba las artes, escribía poesía y creaba bibliotecas.



Estos mapas chinos de alrededor de 1800 muestran a China, el reino central, ubicada en la mitad del mundo. En esa época, China se encontraba aislada, aungue el mundo golpeaba a sus puertas.



En 1793, el diplomático británico Lord Macartney visitó al emperador chino para alentar las relaciones comerciales. Tales relaciones fueron rechazadas; por eso, la gente optó por llevar a cabo negocios ilegales. Tanto China como Gran Bretaña se tenían poco respeto mutuo.



China alcanzó su máxima extensión durante el reinado de Qianlong y expandió sus tentáculos hasta Asia central y el Tíbet. Esta expansión resultó costosa y trajo pocos beneficios, excepto por el hecho de haber mantenido alejados a los británicos y a los rusos.



Las estaciones comerciales extranjeras o ’fábricas’ en Guangzhou (Cantón) eran los únicos lugares en los cuales se permitía el comercio con la China. Los europeos no podían viajar fuera de su complejo y sólo podían comerciar durante determinados meses.



El Templo del Cielo fue reconstruido en 1751, durante el reinado de Qianlong. La sala de oración en madera era enorme y muy decorada, y el techo estaba cubierto con baldosas azules de cerámica.



Macao era una colonia portuguesa en una península no muy lejos de Guangzhou. Se estableció en 1557, con el permiso imperial, y era el centro del comercio chino y japonés.


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Oleh

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