Japón y el sureste de Asia 1603 - 1826


Gradualmente, Asia estaba siendo penetrada por los europeos, quienes buscaban dominar el comercio. Durante el siglo XVII, estas relaciones comerciales se convirtieron en batallas políticas.

Desde 1603, Japón había sido dominado por los shogunes Tokugawa, quienes manejaban el país de una manera muy estricta y lo aislaban de otras tierras. Sin embargo, también trajeron paz y seguridad. Durante su mandato, el país prosperó. La población creció de 20 a 30 millones en 150 años y el producto de los granjeros se incrementó enormemente. Las ciudades prosperaron y con ellas el comercio y las clases comerciantes. Habilidosos artesanos fabricaban hermosos objetos, especialmente ropa y materiales con sedas de colores. Muchos japoneses recibían buena educación. Sin embargo, Japón también tenía problemas. Muchos japoneses habían abandonado sus tierras y atiborraban las ciudades, y la clase samurái se había endeudado.

Los altos impuestos llevaron a protestas y muchos crímenes pequeños eran castigados con la muerte. En la década de 1740, el inspirado shogún Yoshimune (1684-1751) levantó muchas de las duras leyes y permitió que los libros europeos llegaran al país. No obstante, la década de 1760 trajo hambrunas, terremotos e insurrecciones frecuentes, y se generó un movimiento que se oponía a los shogunes. Los únicos extranjeros que tenían permiso de estar en Japón eran un reducido número de comerciantes holandeses. Eran tratados con desdén, pero amaban tanto el dinero que se aguantaban los insultos.

El sureste de Asia

En el sureste de Asia no existía la prohibición a los comerciantes. Los comerciantes de especias árabes y europeos llevaban visitando el área desde la época medieval y, más adelante, los europeos establecieron puestos comerciales.

Los holandeses dominaban el área, controlaron Java y crearon puestos comerciales en muchas de las islas. Varios de los estados dominados por los musulmanes en las Indias orientales eran amigables, ya fuera con o sin el control de los holandeses. Durante el siglo XVIII, los vínculos comerciales se convirtieron en batallas políticas. Los británicos adquirieron mayor interés en el área. En 1762 obligaron a los españoles a entregar su monopolio de la ruta marítima a Latinoamérica. En 1786 tomaron el control de Penang, en Malaya, y en 1795 les quitaron a los holandeses el control del puerto de Malaca.

Durante las guerras napoleónicas, los británicos ocuparon Batavia, la capital holandesa en Java.

Más adelante la devolvieron, después de que los holandeses reconocieron el control de los británicos sobre Malaya. Los británicos establecieron a Singapur como puerto libre en 1819 y otorgaron privilegios especiales a sus propios comerciantes Ésta se convirtió en un punto de parada obligatoria, crucial para el mercado chino, y rápidamente se volvió en el centro comercial más importante de la región. Los artículos de Gran Bretaña e India viajaban hada el oriente, y los artículos provenientes de China y de las Indias orientales viajaban hada ocadente.

Las guerras locales

Las naciones europeas se involucraron en guerras entre los estados del suroriente de Asia. Ellos utilizaban estos conflictos locales para arreglar disputas entre los mismos europeos. Los británicos, los franceses y los holandeses lucharon en Siam (actualmente Tailandia) en diferentes épocas, aunque Siam permanedó independiente. De 1824 a 1826, la guerra angloburmesa se inició después de que Burma apoyó a los enemigos de Gran Bretaña, quienes vivían cerca de las ricas tierras gobernadas por los británicos de Bengala. Los europeos no colonizaron el continente de Asia suroriental, pero gradualmente hideron que estos países dependieran de ellos. En 1820, los europeos tenían gran control sobre el suroriente de Asia.

OTROS DATOS:

Las empuñaduras de las espadas protegían la mano durante una pelea. Esta empuñadura de una espada decorativa japonesa data del siglo XVIII.



Esta impresión japonesa sobre madera, de 1815, muestra al shogún Minamoto Yoshítsune, a quien se le instruye en el arte de la espada por parte de los legendarios espíritus sobrenaturales conocidos como tengu, que vivían en las montañas.



Los japoneses contaban con reglas más avanzadas de aseo e higiene que los occidentales. Los baños públicos eran muy populares en las ciudades japonesas.



Los holandeses tenían una 'fábrica' o puesto comercial en la isla de Desima, cerca de Nagasaki, al sur de Japón, el cual era el único puerto comercial extranjero que se permitía en el país. Allí, los holandeses exportaban sedas y otros finos productos japoneses a cambio de plata.



Sir Thomas Raffles (1781-1826) fundó el puerto colonial británico de Singapur, en 1819. Trabajó muy duro para incrementar el poder británico en el suroriente de Asía, y Singapur pronto se convirtió en el centro de negocios de la región.



Los hombres que se encontraban en un rango inferior al de los amuráis no podían usar joyas. De esa forma, utilizaban pequeñas figuras netsuke fabricadas en madera o en marfil para colgar bolsas de tabaco al cinturón de sus batas. Los netsuke se convirtieron en apreciadas obras de arte.



En 1824, el comandante británico Sir Archíbald Campbell, lideró a 11.000 soldados por una travesía en río de 640 kilómetros para capturar la capital burmesa, Rangoon. La invasión fue planeada en venganza por el ataque del rey burmés a las tierras británicas en la India.


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Oleh

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