Las guerras del opio 1830 - 1864


Los comerciantes europeos utilizaban el poder adictivo del opio con tal de obtener importantes vínculos comerciales con China, un país que deseaba mantenerse cerrado a los extranjeros.

Los chinos casi no tuvieron contacto con el resto del mundo durante varios siglos. Muchos comerciantes europeos tenían ganas de comerciar, especialmente tratándose de las raras sedas y porcelanas chinas, tan populares en Europa. No obstante, el gobierno de ese país permitió que el comercio se llevara a cabo tan solo en un puerto, el de Guangzhou (Cantón). Para solucionar el problema, los comerciantes extranjeros comenzaron a contrabandear el opio al país con el fin de obligar a los chinos a comerciar sus preciosos artículos a cambio de la droga. El gobierno trato de detener esta situación y, en 1869, los oficiales chinos, bajo las órdenes del alto comisionado de Guangzhou, Lim Tse-hsu, visitaron las bodegas británicas, en las cuales incautaron y quemaron 2().(XX) cajones de opio. Los británicos 110 toleraron lo que en su opinión era la confiscación de propiedad privada y, como respuesta, enviaron buques de* guerra que amenazaron a los chinos y se tomaron el puerto. Los chinos se rehusaron a dar una indemnización, prohibieron el comercio con Gran Bretaña y expulsaron a las fuerzas británicas. Así, se dio inicio a la primera de las guerras del opio (1839-1842] entre chinos y británicos.

Tratado de Nanking

La guerra estaba balanceada hacia un solo lado, dado que los británicos tenían fuerzas superiores y bombardearon Guangzhou y les quitaron a los chinos la ciudad de Hong Kong. Cuando terminó esta primera guerra, los británicos forzaron a los chinos a firmar el tratado de Nanking (Nanking), el cual abrió los puertos de ese país a Gran Bretaña. Dicha nación también tuvo que pagar una compensación y entregar la isla de Hong Kong a los ingleses. El agresivo enfoque de los ingleses hacia los chinos se le atribuye al secretario de Relaciones Exteriores británico de esa época, Henry Temple, tercer vizconde efe Palmerston. Siempre estuvo listo a utilizar la fuerza en lo que él consideraba la defensa de los intereses británicos en el extranjero. En este tratado, y en tratados posteriores bastante desiguales', los chinos fueron obligados a aceptar las exigencias de los europeos. Los habitantes de ("hiña temían que sostener relaciones comerciales con extranjeros significaba estar bajo su influencia.

Malestar social

Los problemas, en gran medida promovidos por los británicos, hicieron erupción nuevamente a mediados de la década de 1850 y dieron como resultado la segunda Guerra del Opio (1856-1860). Esta guerra fue finalmente ganada por los británicos y terminó con otro tratado. El tratado de Tientsin se firmó en 1858 y obligaba a los chinos a abrir más puertos comerciales con los mercaderes europeos. Otros países, tales como Francia y Estados Unidos, firmaron otros tratados desiguales' de ese estilo y obtuvieron así derechos especiales para sus ciudadanos e incrementaron la influencia occidental en China. De inmediato, los ambiciosos mercaderes y misioneros se trasladaron a ese país. Al mismo tiempo, el gran imperio chino gradualmente se quebraba. La dinastía gobernante de los Qing tuvo que encarar rebeliones iniciadas por los campesinos que morían de hambre. La rebelión deTaiping (1851-1864) se inició por los individuos que querían que la tierra se dividiera de manera equitativa entre la gente del común. Las potencias extranjeras ayudaron a controlar la rebelión, dado que les convenía que continuara la dinastía Qing para que hiciera cumplir los tratados.

OTROS DATOS:

Los barcos, como este buque mercante británico en el puerto de Lintin, en 1834, llevaban enormes cantidades del opio que se comercializaba en la época por los europeos, en su búsqueda de preciosos artículos chinos.



La esposa de un adicto al opio destruye públicamente la pipa de su cónyuge. La venta y el consumo de opio habían sido prohibidos en China por órdenes del emperador, a partir de principios del siglo XVIII.



La isla de Hong Kong se convirtió en colonia británica en 1842. Pronto se tornó en un centro comercial. En 1860 se agregó la península de Kowloon y en 1898 los británicos obtuvieron nuevos territorios gracias a un contrato por 99 años.



La rebelión de Taiping (1851-1864) fue controlada por los lideres chinos con ayuda de las potencias extranjeras, quienes querían que el gobierno de los Qing continuara.



El superior ejército marítimo de los británicos fácilmente derrotó a las barcazas chinas durante las Guerras del Opio.


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Oleh

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