La arquitectura en el siglo XIX 1836 - 1913


La arquitectura de finales del siglo XIX y principios del siglo XX reflejaba una nueva libertad de expresión y el deseo de usar tecnología moderna.

El estilo de la arquitectura utilizada para construir dependía de varios factores. Una consideración era la de los materiales disponibles para los constructores. Otra, el propósito para el cual iba a servir la construcción. Igualmente importante era la imaginación de los arquitectos y de sus clientes. La característica principal de la arquitectura del siglo XIX en Europa y Norteamérica era el deseo de utilizar todos los grandes estilos del pasado, desde la Grecia antigua hasta el siglo XVIII. Algunas veces, se utilizaban diferentes estilos en una misma edificación. Más tarde en ese mismo siglo, se desarrolló un nuevo tipo de arquitectura. Estaba basado en el uso de hierro para formar el esqueleto o marco de la estructura. Dado que las paredes no tenían que soportar su propio peso, las edificaciones podían ser más altas.

Los rascacielos con alma de acero se construyeron por primera vez en Estados Unidos, tras la invención del ascensor en 1856 por Elisha Otis (1811 -1861). En 1884, William Le Barón Jenney (1832-1907) construyó el primer rascacielos del mundo en Chicago. Los diez pisos no clasificarían como un rascacielos en la actualidad, pero su esqueleto de metal impulsó una nueva tendencia. A medida que los municipios y las ciudades se hacían más densamente poblados, era vital que servicios tales como el agua potable y el alcantarillado se desarrollaran. Se construyeron alcantarillados debajo de las ciudades cuando se inventaron los tubos de hierro y cuando fue más fácil construir canales. A medida que se incrementaba el conocimiento de la ingeniería, también fue. posible construir puentes que unían distancias cada vez mayores.

Nueva tecnología

La arquitectura de finales del siglo XIX fue adaptada para hacer uso de los descubrimientos de los ingenieros y para incorporar el hierro y el acero. No sólo fue posible construir rascacielos mediante el uso de marcos de hierro, sino estructuras tales como la de la Torre Eiffel, en París, que mide 300 metros de alto y que se construyó para la gran exhibición de 1889; y la Estatua de la Libertad en el puerto de Nueva York, un regalo como símbolo de amistad de la gente de Francia a los habitantes de Estados Unidos de América, en su centenario.

La época del tren trajo consigo buena cantidad de nuevas oportunidades para los arquitectos y los constructores. Las estaciones del tren simbolizan la riqueza de la nueva era industrial y fueron construidas en todas las ciudades del mundo. Estos grandes edificios combinaban las nuevas tecnologías del hierro y el acero con los estilos de periodos pasados. No obstante, el uso del concreto reforzado a principios del siglo XX también trajo grandes cambios a la arquitectura. El diseño de las construcciones se hizo más simple y menos decorativo. Este estilo moderno se habría de desarrollar significativamente tras el fin de la Primera Guerra Mundial.

Ejemplos de arquitectura en el siglo XIX

La Torre Eiffel, bautizada en honor a su diseñador, Gustave Eiffel (1832-1923), fue construida para la exhibición de París de 1889. La torre, de 300 metros de altura, está hecha de hierro, unido con 2,5 millones de remaches.



Isambard Kingdom Bruñe diseñó el puente colgante de Clifton, que cruza el río Avon, en Inglaterra. Se terminó de construir en 1864. La carretera está suspendida sobre cables que se encuentran mucho más altos que el nivel del rio.



La Estatua de la Libertad, en el puerto de Nueva York, fue un regalo de Francia -en 1884- para conmemorar el centenario de la independencia de Estados Unidos. Está fabricada en láminas de cobre sujetadas a un esqueleto de hierro y fue construida por Frédéric Bartholdi. La estatua tiene una altura de 93,5 metros, entre el asiento del pedestal y la punta de la antorcha, y pesa 254 toneladas. Hay escalones y un ascensor dentro del esqueleto de hierro que llevan a un balcón mirador en la corona.



La ópera se volvió muy popular durante el siglo XIX, y se construyeron muchas casas de la ópera con gran elegancia. Esta casa de la ópera se encuentra en Manaos, en la selva brasileña. La ciudad fue muy rica durante un corto periodo gracias a las utilidades de la industria local del caucho.



El edificio del Home Insurance de 10 pisos, en Chicago, a menudo se considera como el primer rascacielos. Después de que un incendio destruyó la mayor parte de la ciudad original, en 1871, el precio de los terrenos para construir se incrementó y por eso adquirió importancia construir edificios altos.



Durante el siglo XIX, en Europa y Estados Unidos, las prósperas clases medias vivían en imponentes casas ubicadas a lo largo de calles llenas de árboles.



La estación principal en Bombay fue abierta en 1866 y fue construida en una mezcla de estilos europeos góticos y renacentistas, aunque los domos tienen estilo indio.


Bibliografía:

Enciclopedia de Historia Universal. Una Publicación de KINGSIFHER. Edición especial para Periódicos Asociados Ltda.

https://www.britannica.com

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Oleh

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